Verba volant, scripta manent.

sábado, 6 de octubre de 2012

Monotonía

Y te cansas.
Siempre lo mismo.
Despertarse, mirar la hora, levantarse, vestirse, tomar vaso de leche, coger el bocadillo para el recreo, mirar que está todos los libros, ponerse la chaqueta, coger la mochila y llaves, despedirse, bajar por el ascensor, esperar el autobús. 
Siempre lo mismo.
Muchas acciones que realmente se reúnen en una única cosa, se reúnen en la monotonía diaria de cada día. Nada nuevo pasa.
Volver, comer, hacer deberes, ordenador, cenar, ir a la cama.
Y siempre lo mismo.
Deprime el mero hecho de pensar en lo que va a pasar. Porque aburre tanto... Es tan deprimente... Es tan monótono...
Muchos se han acostumbrado a estar día a día frente a un ordenador en una oficina, otros a limpiar el mismo portal, los mismos pasillos, y otros a tener a aguantar el no tener trabajo ni nada de lo que vivir y, por tanto, una angustia diaria, una angustia monótona.
Y te cansas.
Y es lo que toca, según dicen muchos. Pero es tan aburrido y tan deprimente...
Pero llega la alegría del viernes, que realmente se basa en poder salir, en poder cambiar, en poder hacer algo diferente. Y la depresión de los domingos por la tarde no es más que un rechazo hacia lo que se avecina, hacia ese aburrimiento que se comprime en cinco días. Cinco días haciendo los mismo, sin cambiar, sin tener en nada en lo que pensar porque simplemente no ha pasado nada.
Una vida de novela. Esas páginas con símbolos escritos que cuentan tantas cosas, que hacen que la mente pueda evadirse hacia lo que pone. Qué diversión, y entonces es cuando pasa algo diferente, y cuando se puede pensar en algo, puesto que en esas páginas de ese libro se esconde una gran historia.
Y no solo evaden de la monotonía, sino del dolor hacia algo, o la preocupación. Y lo mejor, es que en algún diálogo de algún personaje se pueden encontrar respuestas hacia alguna pregunta que inquiete. Magnífico.
Y entonces, la monotonía del día a día se queda un poquito, solo un poquito de lado. 
Pero eso no quiere decir que se haya ido.
Y te cansas.
Y te hartas del día a día.


No hay comentarios:

Publicar un comentario