Verba volant, scripta manent.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Moon life.


Él, que se sentó en un banco con ciertas lápidas a su alrededor, jamás sería conocedor en un momento anterior de lo que ocurriría.
Cogió su libro. De palabras lo más seguro que coherentes unas con otras, y comenzó a leer tranquilo.
Pero, de pronto, al leer lo más probable la primera palabra de aquel texto, su cabeza explotó o desapareció, y de allí comenzaron a salir pájaros negros que volaban sin miedo, hacia el cielo unos, con velocidad otros, y sin rumbo otros cuantos.

La Luna miraba. Con ojos grandes, pero sin sorpresa alguna. Pues, otras atrocidades más graves había visto a los largos de sus milenios. Como por ejemplo, leyendas sobre ella absolutamente ridículas, o mitológicas. Las que hacían que riese algunas ocasiones, o que sonrojara escasas veces.

Y, cosas más alucinantes había tenido que presenciar. Como saqueos por culpa de la codicia humana, muertes de inocentes, o simplemente, el día a día. Qué catastrófico y terrorífico es; el fin del planeta.
La Luna presenció el tumor cancerígeno que su amiga la Tierra tuvo que sufrir y padecer a causa de descuidos ajenos. La naturaleza lloraba por ella. Por lo que dejaba de llover... el Sol sentía indiferencia y rencor, por lo que brillaba con todas sus fuerzas, provocando llamas ignorantes que destruían la naturaleza. Por lo que esta estaba triste, y hacía que dejara de llover aun más. Y la Luna, ahí se encuentra. De una forma cada día. Nada nuevo.

Pero, no todo sería tan malo. Quizás a la Luna le llega a conmover el amor que algunos son capaces de sentir. O las risas de los que habitan debajo de ella. Pero, jamás quedará incrédula. La Luna ha llegado a l punto de no sentir.

Quizás, tampoco sintió nada cuando algunos se posaron sobre ella. O cuando unas máquinas la exploraban y estudiaban. A la Luna le da igual. Es más, una compañía. Algo a lo que mirar, y dejar de lado algunas atrocidades de lo que tiene que presenciar ocasionalmente debajo de ella.
La Luna a lo mejor se enamoró. 

Segúramente que se enamoró de alguna estrella. Y lo pasaba bien mirándola cada día. Su sonrisa se dibujaba, y todo era más leve. Pero, cuando esta estalló... sus gritos de dolor eran insonoros en el espacio. Que los de alrededor no oyeran su agonía, no significa que no existiese. Y sus lágrimas se fueron desintegrando en el camino a la tierra desde tantos metros de altura... las nubes eran su único pañuelo, eran su único consuelo y el mejor lugar donde llorar. Pobre Luna... tan ingenua... 
Pero, a lo mejor también se enamoró de un reflejo. De un reflejo de alguna estrella. Y también tanto dolor... aquella preciosa estrella había muerto desde hacía muchos años luz. Entonces, la Luna advirtió que había de ir acostumbrándose. Por lo que, decidió no volver a mirar con otros ojos, con otras miradas. Porque, ser inmortal era algo que tenía que pagar muy caro y con un dinero que deseaba su inexistencia: el dolor.
El Sol ya era un viejo amigo. Aun joven y radiante, pero ella podía ver que dentro de poco comenzaría a ser mayor. Sabe que llorará su muerte. Pero ella intentará aprovechar estos millones de años con él. Sabe que será su muerte.

La luna desea leer. Y así aprendió. Grandes historias ha leído, y espera seguir leyendo desde lo más alto. También, escucha música gratuitamente. La Luna adora los conciertos. Pero no todos.
La Luna muchas veces demanda un tratamiento psicológico, pero también sabe que ya nada es capaz de afectarle.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Ayer fue un día... raaaaro.

Yo sí sé lo que es que toque la lotería. Lo he sentido. No, no me ha tocado. -La lotería, digo...-.
Pero para que todo esto se entienda, he de remontarme al principio.
20 de noviembre. Elecciones generales. El PP gana con una clara mayoría absoluta. Y eso no es un sentimiento similar a la felicidad de la lotería; todo lo contrario. Es algo parecido al suicidio y la muerte. 
Mi madre es asistente del PSOE desde hace más de diez años, y los escasos 110 diputados que consiguieron en las elecciones, ponían en riesgo su trabajo, y el de l@s 90 asistentes restantes.
Todos estábamos nerviosos por la llamada del jefe; el cual diría si ella continuaría trabajando, o si por el contrario, quedaría en la larga cola del paro. 

Poco después de un mes, es decir, ayer día 28 de diciembre, todas las asistentes del grupo de mi madre recibieron su llamada menos ella. Estaba claro; a la calle. Todas habían sido citadas en sus respectivos despachos.

El día en el centro se convirtió en un día sin sentido. Mis tíos, que también trabajan en el Congreso, anunciaron que el jefe no contaba con ella.

Yo me fui en el metro hasta Las Rosas, donde había quedado para volver seguidamente al centro. Pero finalmente decidimos quedarnos en la barrio; la persona con la que iba debía volver pronto a casa. No fue demasiado apacible, porque en el 2011 el estar en el paro, es como una desgracia.
Volví a casa. Y, qué asco de ambiente que había.
Únicamente había una pequeña esperanza de que pudieran volver a llamar a mi madre para trabajar en febrero, o quizás un poco antes, si los jefes conseguían unas pocas plazas más para las asistentes del congreso. -Las demás son para Ferraz-.
Era una clara injusticia; habían llamado a todas las asistentes de su grupo menos a ella. Quizás, hubiera sido más ''razonable'' que no la hubieran llamado igualmente si otras más hubieran carecido de suerte. Pero, no. Solo una se iba a la calle, y era ella.

Comencé a pensar. Y advertí que el desempleo iría para largo. El nuevo Gobierno se dedica a marear con la educación -el bachillerato-, y a decir que las casas de acogida de las mujeres maltratadas son un lujo. Con lo que, sin piedad y sin importarles, recortarán de ahí. ¿Y quién lo dijo? Sí; la que tiene dos sueldos.

Esa tarde fue una maldita hez. Aburrida y con aura de tristeza.
Pero... ¡puede que algo parecido a los milagros exista! A las 21:30 suena el móvil. Sí, era B., el jefe de mi madre. Pues nada, que sentía mucho lo sucedido, que al día siguiente a las 9:30 al despacho de N,. para firmar papeles, y que las razones por las cuales no habían podido decirle que seguía trabajando, eran razones que jamás podrá conocer. -Secretismos del Congreso, nada serio-.
Fue la real sensación que deben de sentir aquellos que son afortunados, y les toca la lotería.
Para muchos, esta alegría absurda y estúpida.
Para nosotros, una especie de milagro que se veía imposible.
Es simplemente la conservación de un puesto de trabajo. Del cual casi seis millones de personas son ''privadas'' de ello en España.

Miles de llamadas. A mis abuelos, a mis tíos, a las compañeras de trabajo de mi madre... y por mi parte, a solo dos personas. Y una de ellas era con la que esa misma tarde estuve por este barrio. Se preocupó. Y eso me encanta.

Conclusión, esperemos que esta legislatura sea más ''relajada'' que la anterior, y que para las próximas votaciones no sean solo 110 diputados los que salgan. Porque, aunque hayamos tenido suerte y siga trabajando, decenas de asistentes se quedan en la calle.

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Hala, hala, hala... ¡lo que he encontrado!

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PD: Al salir del metro, me encontré con mi tutor A.

martes, 27 de diciembre de 2011

Nadia the perfect 10.

Odio repetirme. Pero pese a que en una entrada anterior escribí sobre ella, se merece ser mencionada de nuevo, y mil veces más si así se requiriese.

Escribiré sobre su trayectoria como mejor gimnasta de todos los tiempos a raíz de la película que vi sobre ella en inglés sin subtítulos. -Me siento superior-. 
Su entrenador la fichó en el patio de su escuela haciendo ejercicios gimnásticos, y en clase les dio folletos a las niñas rumanas para que se apuntaran a su escuela de gimnasia, que dirigían él y su mujer. Y allí estaba Nadia.

Un día, apareció una nueva niña de unos diez años aproximadamente como todas ellas, para entrenar en la escuela de gimnasia. Aquella niña iba muy adelantada en comparación con las demás. Pero a lo largo de los entrenamientos y de los días, las que destacaban eran ella y Nadia.

Llegó la competición, y todos creían en Nadia. Pero igualmente, sus entrenadores le decían que lo hiciese igual que en los entrenamientos. El ejercicio de barra comenzó bien, pero al realizar el paso más sencillo, Nadia se calló de la barra. Volvió a subirse, pero calló de nuevo. Se puso de nuevo sobre esta, y terminó el ejercicio sin caerse. Pese a que terminase bien, sus entrenadores se sentían defraudados. Y así se lo dijo él en el autobús de vuelta a casa; pues le dijo que no se tomaba en serio la gimnasia, y que tenía razones para llorar.

Nadia seguía destacando, y su amiga -de la cual su nombre no recuerdo-, también. 
Un día, su entrenador se fue con las dos niñas a una competición totalmente ajena, y se coló en medio de un ejercicio de suelo de una joven, alegando que tenía dos gimnastas que debían ser vistas. Consiguió meter la cinta en el ''caset'' con la música de Nadia, y esta recibió todos los aplausos del público de la grada. 
Finalmente, Nadia quedó primera, y su amiga, segunda.

A partir de ahí, la película da un salto en el tiempo. Se sitúa en el famoso diez en las olimpiadas en el ejercicio de asimétricas/paralelas. 
Es el turno de Nadia. Pero recuerda los fallos de su primera competición en la barra de equilibrio. Pero de repente visualiza a su entrenador en las gradas, el cual le dice  que se concentre en el ejercicio, que piense únicamente en ello. Y al parecer, fue lo que hizo. Cuando terminó el ejercicio, en el marcador que plasma la nota, aparecía un 1.00. Su padre en su casa cree que solo ha sacado un uno. Pero por megafonía anuncian que es un diez perfecto.

Todos quieren a Nadia, todos adoran a Nadia. Pero esta se separa de sus entrenadores. Y los celos de su amiga no tardan en brotar y salir al aire. Alega que Nadia está gorda. Y ya en la discusión, le reprocha que está harta de tanto Nadia, Nadia, Nadia... pero esta dice, que no es su culpa que nadie le haga caso. Finalmente, cada una se va por su lado, diciéndose que no van a volver a ser amigas, que no se necesitan.

Nadia decide volver con sus antiguos entrenadores. Pero para ello, ha de entrenar duro. E intentar reprimir su ''adoración'' por la comida. Razón por la cual se llevará una gran bronca por parte de su entrenador.
Una competición llegó. Y Nadia y su ex-amiga vuelven a reconciliarse con un bonito abrazo. Nadia se encuentra dudosa. No sabe si realizar su ejercicio o no. Pero finalmente, por ella misma, se dice a hacerlo. 
Su entrenador se siente orgulloso. Por primera vez, no ha tenido que decirle a Nadia qué es lo que ha de hacer. 
Al terminar el ejercicio, Nadia volvió a demostrar que es Nadia Comaneci. Con, de nuevo, la nota más alta.


sábado, 10 de diciembre de 2011

Hablemos de Dio.

El apellido de Ronnie James Dio ya expresa grandeza y divinidad. ''Dio''. Es Dios en italiano. Por lo que, sin duda, el dieciséis de mayo de 2010 se convirtió en un dios más de mi vida. Aunque, antes ya lo era. Murió.
Dio nació el diez de julio de 1942. Gran cantante, junto con una gran voz. 
Él cantó en Rainbow, junto con otro también de importancia. Sí, Ritchie Blackmore. Hicieron canciones épicas, que sin duda forman parte de lo que llamamos música. Canciones que no se pueden olvidar, ni dejar atrás. Estas expresan la devoción, admiración y pasión que sentía por lo que hacía; Rock 'N Roll.


La vida marcó una ley, y es que los más grandes han de irse no demasiado mayores. Esto no es más que un crimen y castigo. ¿Por qué con 68 años? ¿No podría haber sido unos años más tarde, aunque fueran unos pocos? Sin duda, la pérdida de una voz así, es algo parecido a una tortura. Pues pocas quedan que suenen así.


Otro bonito símbolo con melodía y ritmo. 
Dio trabajó también con Black Sabbath. -Sí, el grupo de Ozzy-.
Ronnie dio pie a la moda medieval. Heavy, por supuesto. Sin Dio, ninguno pondríamos con las manos el típico gesto heavy. \m/ Pero no era más que un invento de su abuela. Pues esta lo utilizaba para espantar a los malos espíritus. Y todo lo contrario ejerció; hoy en día se utiliza para simbolizar el Rock. Conformado por espíritus libertinos, que en su vida hicieron lo que simplemente quisieron. Y lo que muchos hoy hacen también.

Su esposa y manager anunció lo peor. Con esperanzas. A Dio le habían detectado cáncer de estómago. Y ya estaba en proceso su curación. Y nada más terminar, este volvería a los escenarios. Los cuales eran como su segundo mundo.
Ronnie se sometió a siete quimioterapias. Y los resultados eran buenos. El tumor principal se había reducido. Pero poco después, tuvo que ser hospitalizado, debido a que el dolor de estómago era insoportable, y entonces, todas las fechas de conciertos fueron canceladas.
El quince de mayo de 2010 ya era seguro; Ronnie James Dio moriría.
El dieciséis de mayo de 2010, su esposa Wendy dio la... noticia.
Hoy mi corazón está roto. Ronnie falleció el 16 de mayo a las 7:45 a. m. Muchos amigos y familiares pudieron darle su adiós en privado antes de que nos abandonara pacíficamente. Ronnie sabía lo mucho que todos le queríamos, por ello valoramos el amor y apoyo que nos habéis dado. Por favor, dadnos unos días para asimilar esta terrible pérdida. Sabéis que él os quería a todos y que su música vivirá siempre.
- Wendy Dio.

No fue más que una puñalada. Que un adiós doloroso. Que una leyenda que nunca dejaremos que se rompa. 
Muchos, detestan la música que hacía Dio, alegando que no es más que ruido. Pero la muerte de uno de los que hacían el mejor ruido, produce este dolor en millones de personas que oyen -oímos- ruido. 
¿Y ahora qué? Hagamos que viva su música. Que al fin y al cabo, la música y Dio son uno.




It returns, maybe.

Al principio, era divertido y entretenido. Pues quería pasar las horas allí, y no dejar de aprender cosas. También ansiaba pasar de nivel. Y un día, ocurrió. Al fin había conseguido mi meta. La de ir tres días a la semana tres horas. Nuevas compañeras, nuevos maillots, competiciones en las que bailaría yo sola... todo eso, al fin. Era como una vida. Una vida, la cual aun no he conseguido olvidar, ni pasar página. Pues tantas veces me acuerdo de todo... Pero, también hay otras muchas cosas que no se pueden olvidar completamente. Pienso el por qué decidí irme de aquello que tanto me gusta y me gustaba... y es que, se hizo cíclico. Repetitivo. Doloroso. E incluso aburrido. Las espalderas, la flexibilidad, y las entrenadoras encima de mi espalda mientras realizaba algún ejercicio de flexibilidad para conseguir tocar el suelo, eran los ejercicios con los que me topaba cada vez que iba. Pero está claro que todo cambió cuando faltaba tan solo aproximadamente un mes y medio para la competición. Entonces, la gimnasia deportiva volvió a tener el encanto que le encontré al principio. Al fin volvía a haber saltos, bailes, y en ocasiones, barra de equilibrio. Y entonces la competición llegó. En aquel nivel más avanzado, era la primera vez que competía. Y todo salió mejor de lo que yo esperaba. Pues quedé primera. Fue una satisfacción para mí, y todo un orgullo para el club gimnástico. Pero, terminó el campeonato, y todo volvió a lo que era. De nuevo, la rutina cíclica volvió a repetirse. De nuevo, espalderas y flexibilidad. 
Al año siguiente, ocurrió el hecho que hizo que no volviera. Agarrarse al cuerpo de la entrenadora, y esta coge una pierna y la levanta, de modo que se posiciona al lado de la cabeza. Un tirón en la pierna izquierda me hizo la vida algo puñetera unos dos meses. Entonces, entre el tirón, y la constante repetición de los entrenamientos, decidí irme. No lo niego; fue toda una liberación. Pero ahora, lo echo tanto de menos... Y tras meditarlo, sabiendo que por temas principalmente de estudios es toda una locura, quiero y voy a volver. Ya me encuentro preparándome para la prueba que sin duda me realizarán. 


Pero es que, vuelvo a ver los maillots, y sé que tengo que volver. Sé que tengo que aprender todo lo que no no me dio tiempo en aquel tiempo en el que fui.
Y también es ver ese vídeo, y decir; es necesario volver.


Y, ¿cómo es posible que alguien con una estética tan grosera sea capaz de haber hecho un deporte tan artístico y refinado? No es racional. Pero es que, ¿alguna vez he podido ser racional...?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Imagine...

Ella puede viajar en su mente a donde sea... habla palabras que solo ella sabe, déjalo estar.
Allí no hay corazones rotos, ni robos, ni lágrimas... déjalo estar. Luego habrá una respuesta, déjalo estar.
Y que no se guíe por lo que cree... porque la realidad es demasiado diferente... Dicen que loca se está volviendo, pero, ¿y qué?
Imagínate que todo fuera como ella cree.
Suponte que el mundo estuviera compuesto por algunos que merecen la pena.
Porque, cuando oye un sonido, ya lo une con algo de su mente. 
Ella te quiere, y tú no te das cuenta... pero las opiniones qué importarán... ella dice que te quiere... y te da tan igual... ¿por qué? Qué ignorante.
No te apures si ves que se enfada... simplemente estará sintiendo indignación por algo. Como... por ti.
Intenta hurgar en su mente, seguro que encontrarás las respuestas que buscas. Porque te quiere... pero te da tan igual... ¿por qué?
Hay veces que se cansa de escribir. Porque ha advertido que nadie leerá nada de lo que plasma. Y entonces, ¿por qué lo sigue haciendo?
Y tú... que te interesas tanto por los países inexistentes... acércate a ella. No será tan malo como crees y te hacen creer.
Tú olvidaste que es una soñadora, pero no es la única.
Y después dejas de ver a través de lo transparente. Y entonces, dejas pasar oportunidades únicas. Pero si aprendieras a mirar... verías que tu mundo sería tuyo completamente.
No desanimes, e incentívala en continuar con su mente adelante. No sabes qué adorable es... No permitas que un Paris se la intente llevar. Te la intente arrebatar.
Intentad escuchar la lluvia... e intentad también apreciar su goteante silencio. Quizás, las gotas te digan algo que las palabras no son capaces de hacerte ver. Quizás seas capaz de ver digno unas mentes algo exóticas. Porque, lo corriente aburre y abruma, ¿verdad? Si piensas en alguien que se boicotee con su mente, nadie encontrarás salvo ella. 

Pero, no olvides nunca que siempre esto podrás decir también:





martes, 6 de diciembre de 2011

Exp. 2011

La expocómic 2011 fue del día 1 de diciembre al 4 del mismo mes. Pero pese a que duró unos largos cuatro días,  yo solamente fui el sábado. 
Jose y Fabio se marcharon a eso de las 9 de la mañana. Pero F. decía que no quería irse tan pronto, por lo que nos fuimos a las once menos cuarto. Yo debía estar ahí a las diez y  media. Pero siempre llego tarde.
Para mí, es más que tradición el ir mala a una expocómic. Y, esta vez, tenía la nariz congestionada, y dolor de garganta. Iba muerta en el metro.
Llegamos a las doce. Había mucho ambiente friki, por lo que se me quitó el ir muerta. Para mi sorpresa, la cola no fue demasiado lenta. Mientras esperábamos, saludamos a una amiga, y nada más pagar nos metimos dentro del pabellón. 
Tenía bastante hambre. Por lo que Fabio y yo compartimos un gofre con una forma algo extraña. Igualmente, estaba bueno. Después, compartimos también una caja de Mikado.
Anduvimos por el pabellón mirando tiendas y fichando cosas para comprar. Para mi gran decepción, no llevaba en la cartera el dinero que creía. El resto se encontraba en otro monedero. Pero eso no fue del todo un problema. Igualmente pude comprar una sudadera (la cual llevé el lunes a clase), la típica seta de Mario Bros roja (que llevaré el miércoles a modo collar, puesto que le puse un hilo para que se pudiera colgar), y un póster de Totoro para el profe, que compramos entre Fabio, Jose y yo. Estuve mirando atentamente las figuras de los puestos, pero no había nada de Elfen Lied. 
Fabio y yo comimos pizza. Y a eso de las tres, F. y yo nos fuimos a comer con los del foro. (www.randomfreak.com). Cuando todos terminaron de comer, bajamos hasta el pabellón. Pasé demasiado frío en el camino a este. Y ya allí, nos reencontramos con Fabio y Jose. Pero, ¡lo olvidaba! Antes de irnos a comer, vinieron Dani P. y Alba. 
Ya más tarde, nos sentamos en unas escaleras rojas que había. Estuvimos un rato, y después volvimos a entrar. Pues F. tenía que estar en un stand del foro a las siete. En un principio tenía pensado quedarme con él hasta que acabara su turno, pero no había sillas, así que me fui a dar una vuelta con Fabio y Jose por el pabellón. Terminé por aprenderme de memoria donde estaba cada puesto. Jose cambió su espada de Sasuke por una de un personaje desconocido. Pero luego la volvió a cambiar de nuevo por la de Sasuke. 
Fabio, Dani Alba y Jose se fueron a casa con Dani en el coche de su padre. Yo me quedé con F. hasta que terminó su turno en el stand, que fue a las nueve. Salimos de allí a las nueve y media. Había un hombre demasiado pesado que no paraba de decir que recogiéramos. Era borde, además.
Y si algo nagativo tuvo el día, fue sin duda cuando me llamó mi madre a las diez menos cuarto diciéndome que dónde estaba. Me encontraba aun en Sol. Me dijo que no volvería a salir en una temporada. Me puse demasiado nerviosa, y aun no sé cómo F. no perdió también los nervios al verme así. Salí del metro de las Rosas y bajé la calle casi corriendo. Al llegar a mi casa, me disculpé por haber llegado tan tarde... Milagrosamente, mi madre no me regañó ni castigó. Ni mi padre.
Al día siguiente, F. volvió a ir, y me compró otra adorable seta de Mario, pero esta vez, verde.