Verba volant, scripta manent.

sábado, 21 de abril de 2012

Equivocado te has.

TE PLANTASTE PENSANDO NO SÉ EN QUÉ.
ASQUEROSAMENTE SINCERO
DESPRECIABLEMENTE CRÍTICO.
MOSTRÁNDOLO TODO.

DEMASIADO TE ECHO EN FALTA,
UN JODIDO VACÍO DESCONCERTANTE ME INVADE.

CADA DÍA ME RESULTABA MÁS IRRESISTIBLE.
PONTE ENFRENTE,
Y ENSÉÑAME A ESCRIBIR.
PUES UNA MAGA DE LA PALABRA LLEGUÉ A SER.

domingo, 15 de abril de 2012

Tatus, tatus everywhere.

Yo personalmente estoy de acuerdo en los tatuajes en menores de edad; cada uno hace lo que quiera con su cuerpo, y cada uno vive las consecuencias de lo que ha decidido hacer.

También pienso que si una persona decide hacerse un tatuaje, será porque es consciente de lo que está haciendo, y también sabrá que ese dibujo que decirse tatuarse es para toda la vida. 

Hay de muchísimas cosas de las cuales uno puede arrepentirse, como por ejemplo, hacer la solemne estupidez de tatuarse el nombre de alguna/o novia/o o amiga/o. Todos sabemos que en muchos casos los amigos y las parejas vienen y van. También, puede ser un grandísimo error el tatuarse el nombre de algún cantante de moda, porque al fin y al cabo los gustos cambian en otra gran mayoría de casos; no te van a gustar los Jonas Brothers para toda tu vida -y menos mal-.

Pero por el contrario, hay ciertas cosas que, como se dice, se llevan en la sangre. Como por ejemplo, puede ser la música; tocar un instrumento o cantar. O algún deporte, como en mi caso es la gimnasia artística. E incluso grupos musicales. 
Una persona que realmente ame -puke rainbows- algún campo, como el campo musical, o el campo literario, y decida hacerse un tatuaje sobre ello, estoy segurísima de que no se va a arrepentir en un futuro. 
Y también pienso que a la hora de hacerse un tatuaje es lo que hay que mirar; el futuro. Porque como bien salió en el debate en clase, es tu cuerpo, ¡es tu piel! ¡qué no se va a poder quitar!

Yo personalmente no pienso hacerme un tatuaje, debido a mi grandísimo miedo hacia las agujas. 


sábado, 7 de abril de 2012

También, adoro hablar con Celestina.

Dichosa Celestina... vaya arte el tuyo, vieja y tuerta. 
Estafadora, tan falsa como tú sola, haciendo creer al vecindario ser una santa anciana, prostituta en tus años, en tus muchos años atrás. Bruja de brujería negra, experta en unir personas en eso llamado amor, por lo que pasaste a la historia, y jefa del club de alterne, con ''señoritas'' vulgares que madre te creyeron.
Maldita mentirosa, Celestina, y vaya arte el tuyo, el de coser virgos para que el prometido de aquella piense que fue pura y respetada, pero no, se dejó llevar por la lujuria. 
Dichosa Celestina... vaya arte el tuyo, vieja y tuerta. Y vaya final también tuyo, vieja. Que calumnia la también tuya, que te costó la muerte, por unos oros en un cinturón, que compartir no quisiste, vieja Celestina.

lunes, 2 de abril de 2012

V.I.D.A.

Y yo, asquerosamente racional por fuera, ida por dentro.
Solo sé hacer dos cosas, escribir y algo más. 
Y me rechazaron por crear algo demasiado pórnico, con una protagonista masoquista, y no sadomasoquista como yo.
Yo, que poseo el orgullo de ignorar, y también el miedo de serlo. 
Yo, víctima de nada, pretendo serlo para leerte.
Quien le admira y le odia a la vez por tiempos. A veces, tachado de maldito enfermo y falso, y otra veces  admirado aun. Si siempre hubiera sido tan él, aun más atractivo hubiera resultado. 

Infantil, extrema radical, multipolar, amo te.