Verba volant, scripta manent.

sábado, 25 de febrero de 2012

16 B-Day.

Mi cumpleaños comenzó mientras veía la gala de los Premios Goya, y Jose fue el primero que me felicitó por Twitter, luego le siguió mi amiguilla y ex-compañera de gimnasia L. y después ya no recuerdo.

Me fui a dormir, y a la mañana siguiente mis padres seguían sin felicitarme, pero no pasaba nada. 
Ya en el cole, la primera en felicitarme fue mi querida Sara R., la cual se acordó sin mirar el Tuenti, y me dio dos besos. Después, me felicitaron Fabio y los demás chicos. Cuando me iba a inglés apareció Alba P. por mi clase, y como también era su cumple, nos felicitamos mutuamente y nos dimos un abrazo. Al parecer, era la primera persona que le decía felicidades en el día -me siento especial-.

En inglés, vinieron los de la clase del nivel medio, y Astrid me dio dos besos y me felicitó. Luego la demás gente que lo oyó, comenzó a decirme felicidades. 

A la hora de comer, me felicitaron mis abuelos, y aun no me queda muy claro si mi hermano lo hizo o no, aunque él dice que no me lo va a decir.

Al salir del cole, me fui a casa y comencé a mirar en el ordenador todas las personas majas que se habían molestado en decirme ''felicidades''. Fiché a aquellos que no tuvieron la decencia de decirme nada. 

Luego vino mi padre a casa, y me felicitó. Me quedé sola en mi habitación con el ordenador hasta que a las 8 más o menos que vinieron mi madre y mi hermano. Mi madre quería que fuera al salón, y como tardé en hacerlo mi hermano se enfadó. Nos hizo fotos, y me dio los regalos. Me regaló una falda negra, una camiseta de manga larga, y unas botas marrones que no me gustan... El sábado anterior fuimos al Decathlon para comprarme un maillot nuevo para gimnasia de color morado, junto con dos mayas cortas rojas, y azul marino, para así hacer bonitos conjuntos con los otros maillots.
Mi hermano me regaló unas fundas para la BB, pero resulta que no cogen en el teléfono. 
Mientras, en Twitter perduraban los tweets melancólicos y tristes sobre Bon Scott, puesto que murió el 19 de febrero; un día antes de mi cumpleaños. Y eso no es agradable. 

Mi padre no sabía qué cogerme, por lo que le he dicho que me compre unas cayeras para gimnasia, para así no hacerme las terribles heridas que me hice el martes pasado en las manos en las paralelas. -Esa es la causa por la cual llevaba esas vendas estos días anteriores-.

Aun me queda por recibir lo que me hayan comprado Jose y F., pero como son malos, todavía no me lo han dado, y parece que no piensan hacerlo aun. F., dice que el regalo todavía no está listo. 


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